WILLIE
COLÓN: Crítico de el primer Grammy Latino
Por Willie Colón
Martes,
26 de Septiembre de 2000

¿Hasta
dónde llega el egoísmo y la avaricia de la mafia de
Miami? "La ceremonia salió como yo lo predije más
o menos. Había una gran ausencia puertorriqueña. Somos
el motor, somos el Hollwoodde la música. Es injusto".
Nueva
York - Esta noche se celebra por primera vez el Grammy Latino. ¿Y
cuál es la sorpresa? Los Grammy siempre se han celebrado
en Nueva York y Los Angeles, las capitales del mundo en lo que se
refiere al cine, televisión, disco, teatro, etc. Entonces,
¿por qué tanto llantoy pataleo para que fuera Miami
la sede? ¿Es que ya no tienen vergüenzalos glotones
de Miami?
Hemos
llegado a un momento histórico en el desarrollo de nuestra
naciónlatina. En sus comienzos todos estábamos contentos
y orgullosos deque uno de nosotros los artistas latinos llegara
a las tarimas anglo parlantesy del mundo. Pero, con el tiempo, nosotros,
los que estamos en la farándula, empezamos a sentir una fuerza
siniestra en todo este adelanto. Nuestras emisoras de radio, nuestros
magazines, nuestras televisoras, nuestros periódicos y en
fin, nuestras disqueras fueron poco a poco compradasy restablecidas
en... Miami.
Al
principio pensábamos que todo esto significaría un
nuevo renacerpara todos. Luego, empezamos a entender y comprender
que se tratabade una agenda para mezclar la política del
refugio miamense con unaavaricia solamente económica y nacionalista
que no tiene piedad nilímites hacia los demás latinos.
Tarde
en mi carrera conocí la censura y la marginación por
no ser completamente sumiso a la voluntad de nuestros nuevos amos.
Mientras varios de miscompatriotas, como Andy Montañez y
amigas como Verónica Castro fueron descaradamente boicoteados
por visitar a Cuba o fraternizar con cubanos de la isla, otros como
este servidor, que cometieron delitos menores como atacar al general
Pinochet en una canción parodia, fuimos puestosen una lista
negra donde se nos cerraron todas las puertas. Gloria Estefan y
su esposo se convirtieron en la punta de lanza de esta mafia cubana.
La
nueva moda era redefinir todo lo latino como cubano. La salsa, un
concepto musical que recoge todas las tendencias y manifestaciones
musicales de América Latina se redefine sencillamente como
otro sabor de música cubana. Se está intentando borrar
la historia de 35 años de salsa. Pretenden enterrar el talento
boricua, colombiano, venezolano, dominicano, panameño, mexicano
y el de todos aquellos que han contribuido en el pasado y en esta
época, sepultado bajo un monumento cubano de Gloria y Emilio.
Aceptar
este concepto del Grammy Latino, es regresar a los tiempos cuando
teníamos que viajar en la parte trasera de la guagua. Sería
como volver a los tiempos del 'apartheid' americano. Iguales, pero
separados. Los Estefan y compañía, con su avaricia
le han quitado un dolor de cabeza a la Academia Nacional de Artes
de Grabación y Ciencias (NARAS). Ya no tienen que hacer lo
que hace la Academia de películas con el Oscar, que permiten
que todos sus miembros compitan juntos, una película francesa
puede competir con una alemana o con una americana. Por el derecho
de poder controlar todo lo que sea latino, una vez más nos
han convertido en botín para la mafia de Miami.
Esta
será una fiesta entre los Estefan, Sony y las demás
disqueras que ellos, los cubanos, controlan. La mayoría de
los cantantes que acaparan las candidaturas, por ejemplo los colombianos
Carlos Vivesy Shakira, con 6 y 4 menciones respectivamente, fueron
producidos por Estefan o pertenecen a grandes empresas disqueras
controladas por los miamenses. El productor cubano Emilio Estefan
encabeza las candidaturas múltiples con seis menciones; mientras
que su esposa, la cantante Gloria, fue incluida en tres categorías
y además será una de las conductoras del show junto
con el actor de origen cubano, Andy García, quien no es cantante
y es un acérrimo opositor de Fidel Castro. También
participará el grupo N'Sync, quienes, al no ser latinos,
no tienen otra razón aparte de su relación con los
Estefan para estar presentes.
Este
show, aunque tenga mucha audiencia, alcanzará un rango menor.
El premio se habrá de valorar como se valoran los premios
afro-americanos o de música country & western. Estos
son premios de segunda categoríano son de los que compiten
con la industria entera. Ya no será un Grammy original. Grammy
Latino es un Lammy. Un Grammy es un Grammy.
Me
uno a aquellos que se atreven a gritar ¡basta! A esta artista
que acepta dejarse presentar como la estrella latina más
grande del mundo entero (de esto fui testigo esta semana pasada
en México) yo le digo, ¡por favor, Gloria...por favor!
Qué
látima que ningún artista latino volverá a
ser reconocido como el ganador del Grammy Award.