PRIMERA COMUNION

Es de noche. En escena, un ataúd vacío, dos candelabros y una cruz de hierro; a la derecha, en un banco toda la ropa necesaria para la primera comunión de la nena. Entran en escena dos hombres. Llevan una mujer muerta y conpletamente desnuda. La colocan dentro del ataúd. Se arrodillan y comienzan a rezar. De pronto, los hombres dejan de rezar y miran hacia la derecha. Gestos de horror de ambos. Cierran precipitadamente el ataúd y lo colocan sobre sus hombros, cargandolo. Salen deprisa, de escena con el ataúd.

Entra el necrófilo que persigue a los dos hombres, lleva un traje excepcional de acuerdo a sus inclinaciones. Cruza el escenario y sale por la isquierda. Entran en escena la nena, vestida tan sólo con unas braguitas, y su abuela. Van hacia el banco. La abuela va vistiendo a la nena con gran mimo, prenda tras prenda de primera comunión.

Abuela. Hoy, hija mía, es el día más importante de tu vida. El senor todopoderoso se ha dignado venir hasta ti.

Nena. Si, abuelita.

Abuela. Sí, hija mía, un día te casarás y serás la gloria de tu marido...No hay nada que tanto aprecie un hombre como una mujer de casa, como tu lo eres. Preciosa joya serás para un hombre. Porque tienes que saber que a los hombres les gusta por las mañanas, cuando se levantan, la camisa limpia y bien planchada, la raya del pantalón bien hecha, el desayuno listo. Serás una perla para tu marido. Tú ya sabes planchar y hacer la cocina. Hoy, que recibirás la primera comunión, te convertirás en una verdadera cristiana. Yo se muy bien que serás un modelo de ama de casa, verdad que sí, hija mía?.

Nena. Sí abuelita.

Abuela. La cocina es lo más importante. Una cocina sucia convierte la casa más limpia en una pocilga. Ya te he ensenado como debes ordenar todo: los platos en el cubreplatos, los cubiertos en el cajón correspondiente, los trapos de limpieza en su sitio. El desorden es el principio de la suciedad. Y sobre todo lavar los platos después de comer. No hay nada que cause peor impresión que ver platos sucios y desordenados que se acumulan por doquier. Que cuesta lavarlos? Nada, unos minutos. Y el resultado ya ves por mi casa lo bonito que resulta. Y eso que soy vieja.

Nena. Sí abuelita.

Abuela. Los hombres son muy exigentes, parece que no les interesa esas cosas, pero cuàntas veces de que haya disputas en un matrimonio tiene por origen la falta de limpieza de la mujer. (Cruzan en escena los dos hombres llevando el ataúd. Por detrás los persigue el necrófilo. Se le distingue perfectamente un bulto entre las piernas.) Por eso; hija mía, tu debes ser muy limpia y ordenada. Lo primero, como te digo es la cocina, pero no por eso debes descuidar las otras habitaciones. Nada cuesta pasar un rato la aspiradora. Ya ves, yo, a mi edad, así lo hago, no cuesta ningùn trabajo.Que efecto tan desastroso causa entrar en una casa en la que hay polvo en todas partes o en la que las ventanas no esten limpias. Pero yo sé que tú sabrás llevar tu casa, verdad, hija mía?.

Nena. Sí abuelita. Abuelita que era ese bulto que llevaba en el vientre el hombre que ha pasado?

Abuela. Era su sexo...Las ventanas cuando estan sucias, causan mala impresión, causan impresión malisima. Es tan fácil limpiarlos. Deberás hacerlo dos o tres veces por semana. No te costará nada más que unos minutos. Y más barato no puede ser, con unas hojas de periodico mojadas en agua se frotan las ventanas. Y verás que rápido. Así da gusto mirar a la calle. Eso un marido no lo olvida nunca. Ya te lo digo que a los hombres, a pesar de sus apariencias, están pendientes de todos esos detallitos. Tú eres muy nina aún para para poder saber de lo que es capaz un hombre. La mayoría de las veces si un hombre abandona a su mujer no es ni más ni menos porque no encuentra en su casa un hogar limpio y ordenado cuando vuelve a casa. Pero bien sé que tú serás como yo.

Nena. Sí, abuelita.

Abuela. Lo que tampoco debes olvidar es limpiar el polvo todos los días. Eso no lleva ningún tiempo. Solo las mujeres sucias y vagas tienen los muebles llenos de polvo. Me acuerdo que, siendo nina, mi madre me llevo a la casa de una vecina muy sucia: me entretuve dibujando un gato en el televisor, era tal la cantidad de polvo que habia...! Que verguenza de mujer ! (Nena ríe) Bien se que tú no serás así. En tu casa las camas estarán siempre hechas, las sábanas limpias, el bano no olerà mal, el suelo estara brillante, los cubiertos estarán siempre en orden, los platos limpios, al igual que las ventanas, los muebles sin polvo, y la basura en su lugar correspondiente. Pero esto no debe olvidar una mujer que, para tener sujeto a su marido, no hay nada como hacer una buena comida. Un hombre que al entrar a su casa, se encuentra con una comida que le plasca, hará todo lo que una mujer le diga. Naturalmente ahora que la vida está carisima es un poco díficil, pero una mujer de su casa es capaz de hacer milagros a la hora de cocinar. Tù ya sabes cocinar, cuando te cases serás una verdadera joya para tu marido.

Nena. Sí, abuelita.

Abuela. Una mujer que sabe cocinar puede estar tranquila; su marido nunca se irá de su lado. Esto no lo debes olvidar nunca. (Cruzan en escena los dos hombres cargando el ataúd, el necrófilo los persigue. Una especie de serpiente le emerge de la entrepierna.) Ya ves, hija mía, que no es dificil llegar a ser una mujer de casa. Sobre todo si tienes en cuenta mis consejos. Créeme hija mía, no tienen disculpas las mujeres sucias. Admito que no se puedan tener muebles caros, pero que los muebles esten sucios o con polvo es una barbaridad. La limpieza no cuesta dinero. Pero hay mujeres tán cochinas y flojas...Como no se les cae la cara de verguenza?

Nena. Sí, abuelita. Abuelita por qué al hombre que paso se le ha puesto su sexo tan largo?

Abuela. Porque está excitado. Una cosa que no debes soportar es que tu marido fume. No hay nada que estropee tanto las cortinas, sobre todo si son blancas se ponen amarillas, y toda la casa termina oliendo mal. Además es un gasto innecesario. Tu abuelo que en paz descanse (se satigua), tenía esa manía. Yo se lo suprimí en menos que canta un gallo. Cada vez que fumaba, abría las ventanas de par en par, para acabar el humo. Tenía tanto frìo que prefirió dejar de fumar poco a poco. Que te parece?

Nena. Bien, abuelita.

Abuela. Para que tu piso siempre esté brillante, no dejarás que nadie entre en casa con los zapatos puestos. El comedor debe de estar impecable para recibir allí las visitas. Cuando recibas visitas debes poner flores en el centro de la mesa, vas a hacer todo lo que te digo?

Nena. Sí, abuelita.

Abuela. Si no olvidas nunca los pobres consejos que te da esta vieja, llegarás a tener un hogar feliz. Tú y tu futuro marido me lo agradecerán toda la vida.

Entran los dos hombres con el ataúd. El necrófilo que los persigue entra también. La serpiente que le emerge de la entrepierna es más larga aún. Los dos hombres dejan el ataúd y salen huyendo. El necrófilo se precipita sobre el ataúd. Abre el ataúd, y contempla a la muerta extasiado. comienza a desnudarse lentamente, como si se tratase de un ritual. Entrega una de sus prendas a la abuela. Por fin se mete al interior del ataúd. Abuela y nena miran con atención. La nena ya esta totalmente vestida de primera comunión.

Nena. Abuelita, que hace con la muerta?

Abuela. Cohabita con ella. Hoy, que vas a recibir la primera comunión, te convertirás en una verdadera mujercita. El señor descendera a tu corazón y te purificará de toda culpa....Tras un largo momento contemplando lo que sucede dentro del ataúd, abuela y nena se van alejandose del escenario.

Tras larga pausa, la nena vuelve al escenario vestida de primera comunión. Lleva consigo un cuchillo. Se acerca al ataúd; contempla largo rato lo que sucede. Por fin golpea sobre el cuerpo del necrófilo. La sangre mancha su vestido blanco de primera comunión. Ríe. Globos rojos suben al cielo desde el ataúd.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

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