Mate für Anfänger und Fortgeschrittene
En el sur de Latinoamérica se acostumbra beber una infusión llamada "mate". La palabra ("mati") proviene de una lengua indígena, el quichua, y designa originariamente una pequeña calabaza donde se coloca el agua y la yerba.
En la Argentina, el mate es un símbolo asociado al gaucho, un jinete de vida errante en la pampa o llanura. Hoy en día se toma mate dulce o amargo, con leche o con agua, con yerbas (cedrón, menta) o sin ellas, en grupo o en soledad. Pero en un principio se tomaba en ronda y bien amargo.
La preparación de la infusión es sencilla, pero requiere cierto cuidado. Es necesario primeramente "curar" el recipiente donde se ceba (también llamado "mate").
El primer paso es lavarlo bien.
En segundo lugar, hay que llenar la mitad del mate con yerba y la otra mitad con agua caliente.
Dado que la yerba absorbe el agua, se debe verter el agua en varias veces y, una vez que el recipiente esté lleno, conviene dejarlo reposar durante un día.
Una vez terminada la "curación", comienza la cosa misma. La yerba ha de colocarse inclinada en el recipiente.
Existen muchas clases de recipiente, pero es preferible elegir uno que sea de madera (palosanto, por ejemplo, aunque no pino) pues el olor de la madera acompaña magníficamente la bebida. Luego se debe verter agua tibia con la precaución de no mojar toda la yerba. Tras dejar reposar brevemente el agua tibia, puede comenzar a cebarse agua caliente que no haya hervido. En caso contrario, el mate se "lava" y los "palitos" de la yerba comienzan a flotar. Un mate lavado no es simplemente algo feo para la vista, sino una bebida mucho menos gustosa que cuando se ceba correctamente, es decir, cuando se evita que la yerba se queme. Los "deberes" básicos de quien recibe un mate son: no mover la bombilla y tomar la bebida hasta el final.